miércoles, 29 de enero de 2014

Primeros pasos

Nunca en mi vida había tenido un secreto, un secreto solo mio, que solo yo supiera, por eso durante toda la vida me sentía vacía, siempre algo me faltó y hoy por fin lo encontré.

Mi historia con Ana y Mía partió a los 15 cuando conocí a D, ella era simplemente perfecta, cabello largo, ojos grandes y hermosos, rostro armónico, y un cuerpo perfecto, a pesar de su belleza deslumbrante su personalidad era dulce y aunque todos los chicos del colegio la elogiaran ella se mantenía humilde, era como si ella viviera en otro mundo, uno distante a nuestra realidad, todos la admirábamos, pero ella era la única que parecía no notar su belleza.
Increíblemente ella y yo fuimos muy amigas, me sentía feliz de ser su amiga, ella es una increíble persona, pero había un lado malo. Siempre las miradas eran para ella, yo y C eramos como su sombra, todos la miraban solo a ella.
Pasó el tiempo y la amistad entre las 3 seguía creciendo, entre nosotras ya había la confianza suficiente para compartir secretos y fue así como nos enteramos del más profundo secreto de D: Ella era amiga de ANA, al saber eso el mundo cambió para mí, comprendí muchas cosas, porque ella se había cambiado de colegio, porque parecía distante a veces, desde que supe el secreto de D un mundo nuevo de abrió para mí y dentro de mi ser desertó algo que siempre estuvo dormido, el amor por Ana y Mia.
Pocas veces hable del tema con D ya que a ella le afectaba, al cambiarse de colegio dejó todo atrás y se alejó de Ana, ella sufrío mucho, estuvo a punto de ser internada, se le caía su pelo, se le cortó la menstruación, perdió amigos/as, para ella fue una etapa horrenda, sin embargo aunque yo la escuchaba no podía imaginar como una misma cosa podría darnos tantas alegrías y dolores.
C y yo sabíamos las consecuencias que Ana tuvo en la vida de D, conocimos su dolor, pero no podíamos evitar querer ser como ella, delgadas y bonitas, mirábamos el cuero de D y luego comentábamos lo bonita y perfecta que era.
No se bien como fue que pasó, de pronto ya estábamos dentro, C y yo nunca tuvimos un pacto o un acuerdo, todo se dio de manera natural, supongo que tenía que pasar, hay personas que están llamadas a esto. Todos los días antes del colegio yo evitaba el almuerzo diciendo que me tenía que ir temprano para pasar  a buscar a C a su casa y almorzar juntas, al llegar a la casa de C ella fingía almorzar con su madre rondando por la casa y mirándola, pero en cuanto se descuidaba C tiraba su comida en una bolsa que escondía en cu mochila para luego tirar en el camino. Luego partíamos dela casa de C al colegio caminando, quedaba como a media hora y fumábamos con el dinero que nos daban para comer.
C y yo nunca le contamos esto a D ya que era un tema delicado para ella que tenía un profundo odio, rencor y temor hacía Ana, era obvio que no comprendería nuestra devoción por Ana y la perfección.

Actualmente todas tenemos 20 años y aunque  nos hemos alejado un poco seguimos siendo grandes amigas, el tiempo pasó  y esto quedo atrás para ellas... No para mí

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