Nunca en mi vida había tenido un secreto, un secreto solo mio, que solo yo supiera, por eso durante toda la vida me sentía vacía, siempre algo me faltó y hoy por fin lo encontré.
Mi historia con Ana y Mía partió a los 15 cuando conocí a D, ella era simplemente perfecta, cabello largo, ojos grandes y hermosos, rostro armónico, y un cuerpo perfecto, a pesar de su belleza deslumbrante su personalidad era dulce y aunque todos los chicos del colegio la elogiaran ella se mantenía humilde, era como si ella viviera en otro mundo, uno distante a nuestra realidad, todos la admirábamos, pero ella era la única que parecía no notar su belleza.
Increíblemente ella y yo fuimos muy amigas, me sentía feliz de ser su amiga, ella es una increíble persona, pero había un lado malo. Siempre las miradas eran para ella, yo y C eramos como su sombra, todos la miraban solo a ella.
Pasó el tiempo y la amistad entre las 3 seguía creciendo, entre nosotras ya había la confianza suficiente para compartir secretos y fue así como nos enteramos del más profundo secreto de D: Ella era amiga de ANA, al saber eso el mundo cambió para mí, comprendí muchas cosas, porque ella se había cambiado de colegio, porque parecía distante a veces, desde que supe el secreto de D un mundo nuevo de abrió para mí y dentro de mi ser desertó algo que siempre estuvo dormido, el amor por Ana y Mia.
Pocas veces hable del tema con D ya que a ella le afectaba, al cambiarse de colegio dejó todo atrás y se alejó de Ana, ella sufrío mucho, estuvo a punto de ser internada, se le caía su pelo, se le cortó la menstruación, perdió amigos/as, para ella fue una etapa horrenda, sin embargo aunque yo la escuchaba no podía imaginar como una misma cosa podría darnos tantas alegrías y dolores.
C y yo sabíamos las consecuencias que Ana tuvo en la vida de D, conocimos su dolor, pero no podíamos evitar querer ser como ella, delgadas y bonitas, mirábamos el cuero de D y luego comentábamos lo bonita y perfecta que era.
No se bien como fue que pasó, de pronto ya estábamos dentro, C y yo nunca tuvimos un pacto o un acuerdo, todo se dio de manera natural, supongo que tenía que pasar, hay personas que están llamadas a esto. Todos los días antes del colegio yo evitaba el almuerzo diciendo que me tenía que ir temprano para pasar a buscar a C a su casa y almorzar juntas, al llegar a la casa de C ella fingía almorzar con su madre rondando por la casa y mirándola, pero en cuanto se descuidaba C tiraba su comida en una bolsa que escondía en cu mochila para luego tirar en el camino. Luego partíamos dela casa de C al colegio caminando, quedaba como a media hora y fumábamos con el dinero que nos daban para comer.
C y yo nunca le contamos esto a D ya que era un tema delicado para ella que tenía un profundo odio, rencor y temor hacía Ana, era obvio que no comprendería nuestra devoción por Ana y la perfección.
Actualmente todas tenemos 20 años y aunque nos hemos alejado un poco seguimos siendo grandes amigas, el tiempo pasó y esto quedo atrás para ellas... No para mí